Dos hermanos que habían sido condenados a seis años de prisión por violar a su empleada doméstica —una mujer de 59 años con hipoacusia bilateral y retraso madurativo moderado— fueron detenidos este lunes para empezar a cumplir su pena, tras un planteo de la Fiscalía que logró revertir su situación de libertad.
Se trata de Daniel Fernando Robles (56) y Mauricio Eduardo Robles (46), quienes el 28 de noviembre pasado fueron hallados culpables del delito de abuso sexual agravado. A pesar de la condena, inicialmente no se les impuso prisión preventiva, por lo que permanecieron en libertad durante meses, en una decisión que generó cuestionamientos en el ámbito judicial y social.
La fiscal Valentina Bucciarelli consideró que existía riesgo procesal y presentó un recurso ante un tribunal de Impugnación para que se dictara la detención de los condenados mientras la sentencia se vuelve firme. En la audiencia de este lunes, los jueces dieron lugar al pedido y ordenaron la prisión preventiva de ambos.
Según consta en la causa investigada por la UFI ANIVI, los abusos ocurrieron de forma reiterada cuando la víctima acudía al domicilio de los acusados para realizar tareas de limpieza, y —según su denuncia— era amenazada con no recibir el pago si no accedía a las exigencias sexuales. La defensa intentó descalificar el testimonio argumentando la falta de lesiones físicas, pero la Fiscalía presentó pericias psicológicas y otros elementos que reforzaron la acusación.
Con esta medida, los hermanos Robles quedaron alojados bajo prisión preventiva mientras continúa el proceso judicial hacia la firmeza de la condena, poniendo fin a una etapa de la causa que había despertado preocupación por la ausencia de detención tras una sentencia por un delito de gravedad extrema.

