Prepárense, compatriotas del humor político, porque la antesala del carnaval no trae comparsa… trae combate de los pesos pesados del show nacional. Por un lado, nuestro protagonista de traje y pistolas metafóricas, Javier “¿Monopolio?” Milei, y por el otro, el histórico monstruo mediático con más antenas que cuñado opinador: el Grupo Clarín.
La disputa tiene todos los condimentos de una pelea de barrio:
- El Presidente sospecha que Clarín está tejiendo monopolios de telecomunicaciones con la sutileza de una banda de cumbia en hora pico, como si el celular y el internet fueran el último choripán en la parrilla.
- Desde el lado del multimedio, la cara de póquer está más rígida que político en declaración jurada: guardan silencio… o dicen que no pasa nada, como cuando tu amigo jura que “solo fue un meme inocente”.
Milei, en tono digno de rival de telenovela, no se quedó atrás. Calificó a Clarín como “la gran estafa argentina” (sí, lo dejó fijado en X, para que no se olvide nadie) y amenazó con frenar la compra de Telefónica por parte de Telecom como si estuviera defendiendo el último alfajor de la vitrina.
Pero ojo, esto no es solo un round verbal: el asunto trascendió los memes presidenciales y llegó al ring legal–parlamentario con una investigación sobre supuestas transferencias cripto que ahora están en el centro de todos los chusmeríos serios del Congreso. Sí: monedas digitales, borradores de contratos y cripto-piruetas que harían sonrojar a cualquier blockchain festiva.
Mientras tanto los usuarios de internet observan toda esta pelea como quien mira una novela por streaming:
¿Monopolio? ¿Libra cripto? ¿Carnaval?
Todo en un combo digno de cartel: ¡Milei contra Clarín en el carnaval mediático más esperado del año!

