El cierre de 2025 dejó al descubierto dos realidades completamente distintas para la vitivinicultura argentina. Mientras el consumo interno mostró en diciembre una reacción positiva a nivel nacional, San Juan profundizó su retroceso y cerró el año con una caída que ya no puede explicarse solo por la crisis económica general.
Según los datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el consumo nacional creció un 9,2% interanual en diciembre. Sin embargo, en San Juan los despachos se desplomaron un 51,3%, confirmando una tendencia negativa que ya acumula nueve meses consecutivos y que golpea a toda la cadena productiva provincial.
El mercado nacional empieza a reaccionar
Durante diciembre se despacharon en el país 644.104 hectolitros de vino, impulsados principalmente por los varietales, que crecieron un 15,1%, y por los vinos color, con un avance del 11%.
Aunque el acumulado anual cerró con una baja moderada del 2,7%, el último tramo del año mostró que el consumo comienza lentamente a recuperarse tras meses de ajuste económico y caída del poder adquisitivo.
Los mayores incrementos se registraron en el segmento de “otros vinos”, con un alza del 22,7%, y en los varietales, que continúan siendo el motor del mercado. Sin embargo, el grueso del consumo sigue concentrado en vinos sin mención varietal, que representan el 68% del total vendido, reflejando que el consumidor sigue cuidando el bolsillo, aunque vuelve al vino cuando puede.
San Juan, cada vez más lejos del promedio nacional
El contraste con San Juan es cada vez más marcado. En diciembre la provincia apenas logró despachar 36.491 hectolitros, un volumen que confirma la persistencia de la caída.
La retracción atraviesa todos los segmentos:
- Los vinos sin mención varietal, que concentran casi el 80% del mercado provincial, retrocedieron un 52,4%.
- Los varietales, que lideran la recuperación nacional, cayeron en San Juan un 49,3%.
- Los vinos blancos fueron los más castigados, con una baja del 55,5%.
La comparación anual resulta todavía más preocupante: mientras Argentina cerró 2025 con una caída del 2,7%, San Juan terminó con una pérdida del 25,1% de su volumen comercializado. La provincia cayó casi diez veces más que el promedio nacional.
Dependencia del consumo más golpeado
Otro factor que explica la magnitud de la crisis provincial es la fuerte dependencia del consumo masivo. El 71,6% del vino vendido en San Juan se comercializa en envase tetra-brick, el formato más sensible a la pérdida del poder adquisitivo.
Mientras a nivel nacional este segmento retrocedió un 5,2% durante el año, en San Juan la caída alcanzó casi el 27,2%, reflejando con crudeza cómo la crisis impacta primero en los productos más económicos.
El dato final es tan simple como preocupante: mientras el mercado nacional empieza a mostrar signos de recuperación, San Juan sigue perdiendo volumen y mercado. Y cuanto más tarde llegue la reacción, más difícil será revertir la tendencia.

