Los mercados financieros globales mostraron movimientos intensos esta semana, con el oro alcanzando valores históricos y la plata acumulando ganancias significativas, mientras la moneda estadounidense se debilitó frente a otras divisas principales.
El precio del oro superó por primera vez los US$ 5.000 por onza troy, impulsado por una creciente aversión al riesgo entre los inversores y la búsqueda de activos considerados refugio en un contexto de incertidumbre global. En la jornada más reciente, el metal amarillo registró un fuerte avance que lo llevó por encima de los US$ 5.100, marcando un nuevo máximo histórico.
En paralelo, la plata también registró una fuerte escalada, alcanzando niveles no vistos desde hace años. El metal blanco cotizó cerca de los US$ 117 por onza, lo que representa una subida de más de un 60% en lo que va del año. Este comportamiento refleja tanto el interés especulativo como la mayor demanda de inversiones alternativas ante la volatilidad de otros activos.
El debilitamiento del dólar estadounidense fue otro factor clave en este panorama. La moneda cayó cerca de un 0,6% frente a una canasta de monedas principales, su nivel más bajo en meses, presionada por preocupaciones sobre la economía de Estados Unidos y tensiones geopolíticas en varias regiones del mundo.
La combinación de un dólar más débil y una mayor aversión al riesgo entre los inversores ha revalorizado a los metales preciosos como refugio, consolidando el rally alcista del oro y la plata en los mercados internacionales.

