Martín Nicolás Pérez, interno con un historial conflictivo, solicitó un hábeas corpus por supuesta desatención médica, pero su principal queja en la audiencia fue la calidad y variedad de la comida en el penal.
En una audiencia realizada este viernes en Tribunales, Martín Nicolás Pérez, detenido en el Penal de Chimbas, sorprendió al juez Diego Sanz con un reclamo poco común: aseguró que no recibe yogurt, postre ni fruta, elementos que considera esenciales debido a sus problemas intestinales.
Pérez cumple condena por lesiones leves agravadas, violencia de género y amenazas, y posee un historial penitenciario conflictivo, incluyendo un grave episodio en el que se autoinfligió heridas al tragarse una tijera y una bombilla, situación que requirió una operación de emergencia.
El hábeas corpus que presentó denunciaba una supuesta desatención médica y riesgos para su salud. Sin embargo, durante la audiencia vía Zoom, sus reclamos se centraron en la alimentación: calificó el pollo como «rosado», el pescado como «crudo» y lamentó la ausencia de postres y frutas en su dieta.
Los médicos del Servicio Penitenciario aseguraron que el interno recibe atención médica regular, seguimiento por especialistas y una dieta formulada por un nutricionista. Asimismo, desmintieron que los alimentos estén mal cocidos y confirmaron que Pérez tiene un control programado con gastroenterología.
Tras analizar los informes presentados, el juez Diego Sanz rechazó el hábeas corpus, señalando que no se evidenció un agravamiento ilegítimo de las condiciones de detención y que el detenido cuenta con la atención médica y dieta adecuadas a su diagnóstico.

