El PSOE dijo: “¡Basta! ¡Le sacamos los honores a Julio! Que devuelva la medalla, el título y quizás hasta las entradas que nunca vendió…”
Y claro… el PP respondió con el vigor de quien intenta defender a un torero en crisis:
“¡No! ¡Nuestro Julio es sagrado! ¡Es como el jamón ibérico pero con voz!”
Isabel Díaz Ayuso, presidenta madrileña, salió al escenario como si fuese jurado de un reality: “No nos vamos a prestar a un linchamiento musical. ¡Que esto no es La Voz, por Dios!”
Pero al final todo se volvió una comedia con tantos actores que ni en una novela de Harry Potter: Feijóo (líder del PP) llegó como ese amigo que no sabe de qué se habla, pero opina igual: “Estoy sorprendidísimo… como cuando ves tu cuenta bancaria después de pagar impuestos.”
Así, entre pedir honores, defender reputaciones como si fueran trofeos de fútbol y sacar a relucir casos viejos (porque toda familia tiene uno, ¿no?), España vive hoy su gran telenovela política: “Julio, ¿qué hiciste?!” 📺💥

