La relación entre Sergio Massa y Pablo Toviggino es un secreto a voces, que los grandes medios prefieren ocultar. Vaya a saber por qué. Aquel vínculo se explica menos por una sociedad formal y más por una red de contactos e intereses que cruza la política nacional con el poder del fútbol argentino. Uno de los nombres que los relaciona a Javier Faroni, “casi” familiar de Massa.
Este último y Toviggino se mueven en ámbitos distintos, pero con puntos de contacto que, con el correr de los años, quedaron a la vista en gestos públicos, coincidencias institucionales y respaldos indirectos. También en el contexto de los oscuros negocios que motoriza Ariel Vallejo, dueño de Sur Finanzas.
Por un lado, Massa, exministro de Economía y uno de los dirigentes con mayor peso del peronismo en la última década, supo construir vínculos con sectores estratégicos del poder real: empresarios, sindicalistas, gobernadores y también referentes del deporte. En ese esquema, el fútbol aparece como un actor de enorme influencia social y territorial.
Del otro lado está Pablo Toviggino, tesorero de la AFA y mano derecha de Claudio “Chiqui” Tapia. Toviggino es conocido por su perfil bajo en lo formal, pero con fuerte ascendencia en las decisiones internas del fútbol argentino, especialmente en el ascenso y en la relación con las ligas del interior. Su rol lo convirtió en un interlocutor frecuente con dirigentes políticos de distintos signos.
Los puntos de contacto entre Massa y Toviggino se dieron, principalmente, en eventos institucionales, actos vinculados al deporte y señales de sintonía política. No hay registros de sociedades comerciales ni cargos compartidos, pero sí gestos de cercanía que alimentaron lecturas sobre una relación aceitada. En la lógica del poder argentino, esas fotos y respaldos suelen valer tanto como un acuerdo escrito.
Desde el entorno de Massa siempre buscaron bajar el tono a esas interpretaciones, señalando que el vínculo con dirigentes de la AFA responde a una relación institucional normal entre el Estado y el fútbol. En el círculo de Toviggino, en tanto, remarcan que su trato con referentes políticos es transversal y no exclusivo de un espacio.

