En el barrio Teresa de Calcuta, en Pocito, se repite una preocupante situación: delincuentes eligen una esquina del lugar para emboscar a choferes de Uber y servicios de delivery. La madrugada del miércoles no fue la excepción, cuando un conductor fue víctima de un asalto planificado.
La intervención policial llegó cuando uniformados de la Subcomisaría Buenaventura Luna lograron capturar a algunos responsables, pero esto no calmó los ánimos. Aproximadamente 30 vecinos que aparentemente defendían a los delincuentes comenzaron a agredir verbal y físicamente a los policías, lanzándoles proyectiles e intentando impedir las detenciones.
Para controlar la situación, efectivos del Comando Radioeléctrico Sur utilizaron un total de más de 40 disparos con balas de goma y cartuchos antitumulto. En detalle, un vehículo policial hizo uso de 15 cartuchos antitumulto y 5 de estruendo, mientras otro disparó 17 cartuchos con balas de goma y 5 más de estruendo.
Videos grabados por testigos muestran el despliegue de la Policía y la tensa confrontación con los vecinos, quienes defendían a los asaltantes con gritos e insultos. La situación evidencia la complejidad y el desafío que enfrentan las fuerzas de seguridad en estas zonas conflictivas.

