Cuando Delcy Rodríguez tenía apenas siete años, un suceso trágico cambió el rumbo de su vida y la de su hermano Jorge. En 1976, su padre, Jorge Antonio Rodríguez —militante de izquierda y fundador de la Liga Socialista—, murió bajo custodia de la policía venezolana tras ser acusado de participar en el secuestro del empresario estadounidense William Frank Niehous. Aquella muerte, ocurrida durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, dejó una profunda huella en la familia.
La madre de Delcy y Jorge se encargó de mantener viva la memoria del padre y de transmitir a sus hijos la necesidad de buscar justicia por su pérdida. Con el tiempo, ambos se abrieron paso en la política venezolana, encontrando en el movimiento bolivariano un espacio donde reivindicar su historia familiar.
Delcy estudió Derecho y, tras completar su formación en Londres y París, se integró al proyecto político impulsado por Hugo Chávez. Desde entonces, ha hecho referencia en varias ocasiones al papel que la muerte de su padre tuvo en su vida y su carrera. Para ella, la llamada “revolución bolivariana” significó no solo un compromiso ideológico, sino también una forma de reparación personal.
Cada año, los hermanos Rodríguez rinden homenaje a su padre en el Cementerio General del Sur de Caracas. Medio siglo después de su muerte, Delcy mantiene viva la figura de Jorge Antonio Rodríguez como símbolo de resistencia y convicción política, viendo en su legado el motor de su propia trayectoria.

