Atención, atención! En un giro que ni en las telenovelas más locas de la madrugada, Delcy Rodríguez, flamante “presidenta encargada” de Venezuela, salió a decirle a Estados Unidos: “Che, ¿trabajamos juntos?” como si lo único que hubiera pasado fuera un picnic mal coordinado el domingo pasado.
Porque claro, después de que EE.UU. se tomó el atrevimiento de sacar a Nicolás Maduro del país (como quien saca la basura vieja), dejando un rastro de explosiones, muertos y un caos digno de maratón de noticias… Rodríguez aparece con su mejor sonrisa y un comunicado tipo: “Hola, Donald, si querés otra vez hacemos algo lindo juntos.”
Es como si tu vecino viniera a tu casa con un tanque, te destrozara la cocina, y al día siguiente te pidiera sal para el asado. Eso sí, muy diplomáticamente agregó que quiere una relación “equilibrada y respetuosa”, basada en soberanía y no injerencia… justo antes de desayunarse con la idea de cooperar con quien le acaba de hacer un arreglo de remodelación forzosa.
Mientras tanto, Trump estaría diciendo algo así como: “Estamos a cargo, pero si querés café y cooperación, pasá por la Casa Blanca, ¿no?”
En resumen: estamos ante la diplomacia versión telenovela internacional, donde después de una batalla con fuegos artificiales y helicópteros, te invitan a tomar mate y charlar de proyectos conjuntos. Solo en América Latina, amigos.

