¿Querés un resumen de lo que pasó con la AFA este año? Olvidate de la Superliga o del Mundial: el verdadero calcio argentino se jugó lejos del césped, pero en cuentas en paraísos fiscales. Porque mira, resulta que la AFA no solo dirige el fútbol argentino… ¡también se dio el gusto de ser banquero internacional!
El productor teatral y allegado íntimo de Claudio “Chiqui” Tapia —sí, el mismo que sabe más de espectáculo que de offside—, se despachó con una obra maestra financiera: entre enero y septiembre del año pasado, más de US$6,2 millones salieron de cuentas asociadas a la AFA para terminar en sociedades que, casualmente, terminaron comprando el histórico club italiano Perugia, hoy hundido en la Serie C (o sea… lejos de la gloria).
Y no fue una sola transferencia: ¡no! Fueron 25 giros que parecen más bien un guion de telenovela económica, con destinos tan exóticos como Revolut en el Reino Unido o Afrasia Bank en las Islas Mauricio —un lugar que suena a planeta de la galaxia VIP y no a un banco de fútbol—.
Mientras tanto, los “tifosi” del Perugia —que probablemente pensaban que ese dinero era para comprar jugadores o refuerzos— ahora se enteran de que sus sueños de ascenso se mezclaron con una ruta financiera digna de Ocean’s Eleven: Serie C.
Pero la fiesta no termina ahí: la misma firma también se dio el lujo de pagar por aviones privados, yates de lujo, residencias veraniegas, autos de alta gama, kartings, y hasta entradas VIP de teatro —porque, claro, si vas a mandar plata al exterior… ¡que sea luego de ver una obra en primera fila!
En fin, mientras la AFA se peleaba por cada peso del fútbol amateur, alguien ya estaba haciendo malabares con millones para intentar —sin mucho éxito futbolístico— rescatar a un club que ni siquiera juega en la Serie A. El resultado: una mezcla de comedia, drama y una pizca de thriller financiero que ni Netflix se anima a adaptar.

