Mientras aumenta la colección de argentinos que vuelven de Chile sin camioneta, sin billetera y con el orgullo violado, un sanjuanino logró lo imposible: evitar que le roben su Toyota SW4 en La Serena, ese paraíso costero donde la arena no es lo único que te llevás pegado a la piel: también podés venir con trauma post–delictivo de regalo.
El héroe en cuestión —albardonero, precavido y con más viveza criolla que tutorial de YouTube— estacionó en la famosa Avenida del Mar, donde de noche los delincuentes trabajan con más horas extras que un ministro después del default. Antes de bajarse, aplicó la maniobra más sanjuanina y artesanal jamás vista: ¡sacó el volante! Sí, como si fuera un volante de montaña rusa o un Atari del ’95. Resultado: los ladrones quedaron mirando la camioneta como perro al obispo: mucho deseo, cero herramienta.
Milagro. Lo único afectado fue el ego de los chorros, que tuvieron que irse caminando, pobres, quizá a buscar un Fiat Uno en mejores condiciones.
Pero no es el primer capítulo de esta telenovela de inseguridad veraniega. Mendocinos, sanjuaninos y quien respire oxígeno vienen siendo saqueados con la misma rapidez con la que en Argentina sube el dólar blue. Camionetas que desaparecen, vacaciones que terminan en trámites policiales, y selfies que pasan de «playa y daiquiri» a «denuncia y lágrimas».
Y mientras la alcaldesa Daniela Norambuena pide ayuda porque «el delito se mueve con el turismo», uno no puede evitar concluir que quizás la mejor forma de prevenir estos robos es… no ir. Porque si el crimen se mueve con el turismo, dejemos al crimen solo. Démosle vacaciones… sin nosotros.
Manual para sobrevivir en Chile (si insistís en sufrir)
- Usá solo tarjeta: si llevás efectivo, te lo sacan antes de que digas «pisco sour».
- Si se te pincha una goma: NO aceptes ayuda. En Chile las gomas se pinchan con propósitos DELICTIVOS.
- No dejes tu vehículo al cuidado de nadie. En La Serena, “te lo cuido” = “te lo vendo ya y anda a burcarlo en Bolivia o Paraguay”.
- Estacionamiento privado: y aun así, encomendarse a la Virgen.
- No uses el celular en la vía pública, ni cerca de una ventana, ni soñando.
- Lleva seguro médico. Chile no cubre el infarto cuando ves que ya te afanaron tu camioneta ya está camino a cualquier lado.

