Parece que en el barrio Valle Grande se tomaron muy en serio eso de «barrio con servicios completos». Porque sinceramente, a esta altura, encontrar armas y estupefacientes en un allanamiento ahí es tan sorprendente como encontrar un bache en la Circunvalación: uno ya sabe que están, la noticia sería que NO estuvieran.
Esta vez, la policía entró y se encontró con un combo que ni en el McDonald’s: marihuana, cocaína y dos armas de fuego con sus respectivas «confetis» de metal (balas para los amigos).
Los vecinos, que ya tienen el oído entrenado, ni se asomaron. Dicen que el diálogo en la vereda fue más o menos así:
— “Che, ¿qué pasó en lo de aquel?” — “Nada, lo de siempre. Vinieron a buscar la mercadería y los juguetes. Se ve que el árbol de Navidad llegó temprano este año”.
Lo mejor de todo es la «novedad»: un hombre de 41 años quedó detenido por tenencia ilegítima. A los 41 años uno espera que te encuentren con un exceso de colesterol o problemas de espalda, ¡pero en el Valle Grande te encuentran con un arsenal!
La UFI de Flagrancia ya tiene una oficina móvil instalada de forma fija en la entrada del barrio, porque saben que si se van, a los cinco minutos aparece un vecino con un tanque de guerra en el patio. Si vas a mudarte al Valle Grande, no preguntes si tiene cloacas; preguntá si el allanamiento del martes es por la mañana o por la tarde, así no te cortan la calle cuando vas a comprar las tortitas.

