Después de un año y medio de congelamiento tarifario —sí, 18 largos meses donde la boleta estuvo más quieta que ventilador en invierno—, el EPRE avisó que la tarifa eléctrica va a actualizarse… pero con criterio y calculadora en la mano.
En audiencia pública, Naturgy tiró sobre la mesa una propuesta de aumento del 22,76%, pero se llego a un acuerdo de un 10,09% . Y no solo eso: el EPRE y Naturgy acordaron que que el ajuste recién se vea en las facturas de mayo de 2026, o sea, después del verano, cuando ya no estamos en modo “aire acondicionado 24/7 y que Dios provea”.
¿La idea de fondo?
Que el servicio siga funcionando sin mayores problemas, que Naturgy siga invirtiendo en redes modernas, que no explote la boleta, y que el usuario tenga acceso a pagar el consumo que realiza. Además, el aumento propuesto es menor al crecimiento promedio de los salarios, así que no es un “hachazo eléctrico”, es más bien un ajuste con buenos modales y necesario.
🔧 Mientras tanto, EPRE y Naturgy no estuvieron de brazos cruzados: Planes de obras para fortalecer la red, Modernización del sistema de facturación, Programas piloto para usar la energía con más inteligencia, Control más estricto y sanciones si la calidad del servicio no cumple. Todo esto pensando en un San Juan que crece, se industrializa, apuesta a la minería y necesita electricidad que no se corte justo cuando arranca el partido de la Seleccion.
Naturgy pide, porque tiene que mantener el sistema, El EPRE controla, recorta, regula y cuida al usuario, La tarifa se actualiza, pero con lupa y sentido común. Así que no, no es el fin del mundo energético, es simplemente la electricidad diciendo: “Hace 18 meses que no me actualizan, pero sigo trabajando…».

