Entre velas prendidas, flores que flotaron hacia el horizonte y un pequeño memorial con sus fotografías, compartieron un momento de despedida, consuelo y gratitud hacia todos los que acompañaron su búsqueda.
El homenaje se realizó luego de que la familia recibiera la noticia de que el operativo de búsqueda continuaría hasta el mediodía del lunes. Según expuso el capitán Daniel Sarzosa, de la Capitanía de Puerto de Coquimbo, la esperanza de encontrar a Alejandro con vida se ha vuelto cada vez más difícil, aunque mantienen la fe en que los patrullajes podrían arrojar algún resultado positivo.
A pesar de la incertidumbre, los familiares valoraron profundamente el apoyo recibido. El gesto comunitario —simple pero lleno de fuerza simbólica— se convirtió en una forma de honrar tanto la lucha como el dolor compartido.
Detrás del homenaje, también hay una organización de rescate persistente: un operativo complejo, con barcos, drones y buzos especializados, sigue activo en el mar even cuando el campamento base que funcionó como centro de mando durante una semana fue desmontado.

