El Instituto de Investigaciones Mineras de la UNSJ decidió sacar el casco, la pala y… ¡la lapicera! para demandar a Minera Aguilar, propiedad del empresario mendocino y ex ministro del Interior José Luis Manzano. ¿La razón? Un clásico argentino: no pagó la cuenta. Desde 2022, la UNSJ le viene reclamando unos $9.250 por estudios técnicos. Hoy, con intereses e impuestos, la deuda ya trepó a unos $11.200. O sea: menos que un par de cubiertas nuevas, pero parece que para Manzano es un Everest financiero.
La historia es digna de sketch: en 2022, la minera pidió al Instituto un trabajito técnico —muestras, análisis y ensayos de flotación—. Todo muy serio, muy minero, con bata blanca y tubos de ensayo. El problema es que, al momento de pasar por caja, la empresa hizo la gran Homero Simpson: desapareció entre los arbustos.
Marcelo Bellini, director del Instituto, confesó que es raro que una minera no pague un estudio. Lo que no dijo es que lo raro no es que una minera no pague: lo raro es que alguien todavÃa se ilusione con que lo haga.
Lo gracioso es que hablamos de José Luis Manzano, el mismo que pasó de manejar el Ministerio del Interior a manejar hectáreas de litio en Catamarca, Jujuy, La Rioja, Mendoza… Vamos, que parece que le gusta tanto la minerÃa que hasta se lleva el hobby a la billetera: excava profundo y nunca encontramos un peso.
En definitiva: la UNSJ reclama, Manzano hace oÃdos sordos, y mientras tanto, los estudiantes de ingenierÃa minera están aprendiendo en vivo y en directo la lección más importante de la industria: la flotación no siempre es de minerales… a veces es de facturas impagas.

