El interventor de DECSA, Daniel Castro, informó este jueves que la intendenta Romina Rosas está protagonizando un nuevo episodio de “¿Quién quiere no pagar la luz?”, la telenovela municipal que ya tiene más giros que una montaña rusa.
Resulta que Romina primero firmó un acuerdo para pagar la deuda… y después dijo: “Nah, mejor lo llevo a la Justicia, a ver si me hace un descuentito”. Según Castro, se enteraron de la demanda por los medios, porque al parecer la Municipalidad todavía no sabe usar WhatsApp para avisar estas cositas.
La deuda viene desde diciembre de 2022 y alcanza los $550 millones. Para ponerlo en perspectiva: con eso se podría comprar toda la electricidad de Caucete hasta que la próxima serie de Netflix salga, más un unicornio inflable gigante para la plaza central.
Aunque en su momento la Municipalidad reconoció el monto, después decidió “auditoría-free” y se fue directo a la Justicia. Castro comentó con cara de “no lo puedo creer”: “Quizás recién ahora se dieron cuenta de que no tienen tanto dinero”. Sí, es como cuando revisas tu billetera y descubres que los $100 que creías tener eran solo un boleto de colectivo.
DECSA, por su parte, evalúa embargar alguna cuenta municipal… pero tranquilos: no van a cortar la luz, porque no quieren que los vecinos terminen cocinando con linternas y haciendo TikToks a la luz de las velas.
Y por si fuera poco, la deuda podría subir otros $50 millones. Es decir, cada vez que revisan los números, la Municipalidad descubre que la cuenta dice: “Sorpresa, más plata, jajajá”.
En resumen: Caucete está viviendo la épica saga de la deuda eléctrica, con más drama que cualquier reality y más giros que una pizza mal cortada.

