Vivares, un ladrón reincidente y parte activa de esta organización criminal, fue imputado por robo en grado de tentativa y robo consumado.
Según la investigación fiscal, este sujeto primero intentó apropiarse de la rueda de un vehículo perteneciente a una mujer de apellido Rodríguez, pero al fracasar en su intento delictivo, regresó más tarde para consumar el robo de la cubierta rodado 20 de la camioneta del juez. Este accionar no fue un hecho aislado: forma parte de la cadena de delitos cometidos por él y sus cómplices en distintos puntos de la provincia.
Aunque el juez de Garantías le concedió la libertad bajo pedido de la fiscal, la realidad es que Vivares sigue señalado como pieza clave en el accionar de esta peligrosa banda. Mientras tanto, otros delincuentes de su entorno ya permanecen tras las rejas, acusados de múltiples robos y de asociación ilícita.
La sociedad merece estar protegida de individuos como Matías Vivares y sus cómplices, quienes han demostrado desprecio por la ley y por las víctimas de sus robos. Su captura y condena resultan indispensables para frenar la impunidad con la que han actuado hasta ahora.

