El fiscal Ignacio Achem, de la UFI Genérica contó que el equipo liderado por Roberto Montero recopiló datos hasta las 2 de la mañana. A las 8:30 retomaron la investigación considerando todas las hipótesis. Tenían pruebas de que el vehículo de Yuvero había cruzado a Mendoza, aunque no sabían si él manejaba.
El dato crucial llegó de un amigo suyo, que viajaba rumbo a San Rafael con su familia y lo reconoció caminando por Mendoza. “Estando en la ciudad de Mendoza lo ve caminando. Advierte que es su amigo entonces ahí se baja de su vehículo y lo ve en un estado raro,” narró el fiscal.
El amigo lo observó desorientado, sin respuestas coherentes, “como que no entendía lo que estaba sucediendo”, y siguió caminando. Alarmado, llamó a la policía mendocina, que al poco tiempo lo encontró a unas tres cuadras del lugar inicial.
Ahora la investigación apunta a esclarecer qué ocurrió durante esas horas en las que Yuvero estuvo desaparecido, y por qué se encontraba en ese estado extraño.

