Sergio M. Eiben (SME): Carlos, has estado siguiendo de cerca el caso del fentanilo contaminado. ¿Qué nos puedes contar sobre la magnitud de esta tragedia?
CT: Es una crisis sanitaria sin precedentes. Aunque se han retirado algunas ampollas del mercado, no se puede afirmar con certeza que no haya más fentanilo adulterado circulando. La falta de trazabilidad en la cadena de distribución y producción del fentanilo en Argentina complica aún más la situación.
SME: ¿Qué implicancias tiene esta falta de trazabilidad?
CT: La ausencia de un control efectivo permite que medicamentos contaminados lleguen a hospitales y farmacias. Esto no solo pone en riesgo la salud de los pacientes, sino que también evidencia una grave negligencia por parte de las autoridades sanitarias.
SME: ¿Qué acciones se están tomando para abordar esta crisis?
CT: Se han retirado algunas ampollas contaminadas por orden judicial, pero la investigación está en curso. Es fundamental que la Justicia avance con celeridad para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. La documentación del INAME y un sumario interno están disponibles para su análisis.
SME: ¿Cuál es el impacto en las víctimas y sus familias?
CT: Las víctimas y sus familias enfrentan una situación devastadora. Muchas veces, los familiares no fueron notificados por las instituciones sobre la contaminación del medicamento. Esto ha generado un sentimiento de abandono y desconfianza en el sistema de salud.
SME: ¿Qué lecciones podemos aprender de esta tragedia?
CT: Es imperativo fortalecer los controles en la cadena de distribución y producción de medicamentos. Además, se debe garantizar una comunicación clara y oportuna con los pacientes y sus familias. La transparencia y la rendición de cuentas son esenciales para evitar que situaciones como esta se repitan.