El Poder Judicial resolvió que Silvina Castro, la mujer acusada de arrojarle agua hirviendo al joven ciclista Marcos Ibáñez durante un altercado de tránsito en Marquesado, no irá a prisión preventiva. La decisión judicial se basó en que el delito por el que está imputada –lesiones graves– es excarcelable y en que Castro no registra antecedentes penales.
El hecho ocurrió el 24 de noviembre pasado, cuando Ibáñez circulaba en bicicleta y discutió con la pareja de la acusada. En medio de esa situación, según la denuncia, Castro salió de la vivienda con una olla de agua hirviendo y se la arrojó al joven, provocándole quemaduras severas en gran parte del cuerpo.
La defensa de la mujer, encabezada por el abogado Juan Carlos González, pidió que se tenga en cuenta el delicado estado de salud mental de su clienta. Argumentó que Castro atraviesa un cuadro depresivo profundo tras haber perdido un hijo y que se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico, por lo cual solicitaron que cumpla arresto domiciliario en caso de que la causa avance hacia el juicio oral.
Por su parte, la fiscal Daniela Pringles sostuvo que las pruebas reunidas son suficientes para mantener la acusación por lesiones graves y que la víctima continúa viviendo un verdadero calvario. Marcos Ibáñez permanece con secuelas físicas y psicológicas derivadas del ataque, y su familia asegura que aún necesita múltiples tratamientos médicos para recuperarse.
El caso despertó un fuerte debate en la sociedad sanjuanina, no solo por la violencia del hecho sino también por la decisión de que Castro no quede detenida mientras espera el juicio. La defensa insiste en que actuó en defensa de su esposo, quien supuestamente habría sido amenazado por el ciclista. Sin embargo, la familia de Ibáñez reclama que se haga justicia y que la agresora reciba una condena proporcional al daño ocasionado.

