Sergio M. Eiben: Jorge, luego de la cumbre entre Trump y Putin en Alaska, muchos hablan de un posible alto el fuego en Ucrania. ¿Qué opina usted sobre la viabilidad de este escenario?
Jorge Castro: Sergio, la negociación de paz solo podría avanzar si Zelenski acepta los términos que Putin y Trump acordaron. Pero hay un problema claro: Putin no busca la paz, sino imponer sus condiciones, consolidar su poder y debilitar a Ucrania.
Eiben: ¿Entonces Trump tiene alguna posibilidad de influir en este proceso?
Castro: Trump puede presionar y mediar, pero no decide en lugar de Ucrania. Zelenski debe mantener firme su posición, porque cualquier concesión unilateral sería dar un triunfo político y estratégico a Putin.
Eiben: La cumbre en Alaska fue descrita como “productiva” por algunos analistas. ¿Coincide con esa apreciación?
Castro: Productiva, sí, pero solo para Putin. Se entendieron, pero no se resolvió nada. Es un juego donde Rusia busca consolidar ventajas territoriales y diplomáticas sin ceder nada sustancial.
Eiben: ¿Qué riesgos existen si Ucrania accede a negociar sin garantías claras?
Castro: Sería un error histórico. Ceder ante Putin sin condiciones verificables solo fortalecería su narrativa de agresor exitoso y minaría la legitimidad de Zelenski ante su propio pueblo.
Eiben: ¿Rusia realmente quiere una paz duradera o solo tiempo para reposicionarse?
Castro: Rusia quiere tiempo, recursos y control. No busca la paz, busca debilitar a Occidente y demostrar que sus amenazas se cumplen.
Eiben: En su opinión, ¿cuál debería ser la estrategia de Ucrania?
Castro: Mantener firmeza, buscar apoyo internacional y presionar a Putin con sanciones y aislamiento político. La negociación solo puede ser un instrumento, no una rendición.
Eiben: ¿Ve alguna ventana temporal real para que una negociación sea seria y efectiva?
Castro: Solo si hay presión internacional real y Putin se ve obligado a retroceder. Pero eso dependerá del costo que Occidente le imponga.
Eiben: Muchas gracias, Jorge. Queda claro que cualquier acercamiento debe medirse con lupa y no dejar espacio para concesiones que beneficien a Putin.