
Sergio M. Eiben: Pedro, los últimos informes de inteligencia señalan que Hezbollah e Irán están activamente involucrados en la frontera colombo-venezolana, junto al ELN y con el régimen de Maduro. ¿Cómo ve usted esta situación?
Pedro Camargo: La detención ayer de tres ciudadanos iraníes y un venezolano demuestra la gravedad de lo que está pasando. Lo que ocurre en Arauca y el Catatumbo no es un conflicto local aislado, Sergio. Es un entramado internacional. Maduro ha convertido zonas de Venezuela en plataformas de entrenamiento, logística y financiamiento para el grupo terrorista del ELN colombiano, con la cooperación directa de Hezbollah e Irán. Estamos ante una amenaza que combina crimen organizado, terrorismo y política de Estado.
Sergio M. Eiben: Es obvio que estas presencias de grupos terroristas extranjeros complica la seguridad regional…
Pedro Camargo: De manera crítica. No se trata solo de ataques con explosivos o francotiradores. Estas redes manejan rutas de narcotráfico, operaciones de lavado de dinero y control territorial. Los informes que tenemos ya hablan de “pequeñas zonas ya independientes” dentro de Colombia sostenidas desde Venezuela. Es un riesgo que trasciende fronteras y requiere coordinación internacional inmediata.
Sergio M. Eiben: Los argentinos tenemos mucha experiencia con el terrorismo nacional e internacional, y muchos piensan que estas situaciones son solo militares. ¿Cuál es el impacto humanitario?
Pedro Camargo: Devastador. Miles de familias desplazadas, pueblos enteros bajo control coercitivo de grupos armados, miedo permanente. La gente no puede cultivar, comerciar ni desplazarse libremente. Es un experimento de dominación territorial que Maduro permite para consolidar su poder interno mientras proyecta influencia externa.
Sergio M. Eiben: Usted habla desde el exilio. ¿Es una ventaja ver este fenómeno y analizarlo desde fuera de Venezuela?
Pedro Camargo: La distancia permite análisis más serenos y estratégicos. Podemos denunciar, presionar internacionalmente y pensar soluciones sin estar bajo la presión constante del miedo. Pero también nos recuerda que el costo humano es real y urgente. Cada día de inacción equivale a más vidas desplazadas y más territorios en manos de criminales y terroristas.
Sergio M. Eiben: ¿Qué rol debe jugar la comunidad internacional ante esta compleja red de intereses?
Pedro Camargo: Fundamental. Colombia, Brasil, Estados Unidos y la Unión Europea deben coordinar esfuerzos para frenar estas redes. Se necesita inteligencia compartida, acción diplomática y presión económica sobre quienes facilitan estos delitos. El silencio o la espera no son opciones.
Sergio M. Eiben: Por último, Pedro, ¿qué mensaje le da a los venezolanos que sufren esta situación?
Pedro Camargo: Que no están solos. Que aunque el exilio nos separe físicamente, nuestra voz puede ser un altavoz para denunciar, organizar y buscar soluciones. La reconstrucción de Venezuela será lenta y dolorosa, pero todavía es posible si actuamos con claridad, estrategia y urgencia.

